Cada vez más son las personas que venden sus productos a través de esa red social. Remarcan la posibilidad de manejar sus horarios y la eliminación de costos fijos. Algunas observaciones prácticas para quienes están interesados.

No tienen oficina ni local comercial. No pagan alquiler, ni boleta de luz por un negocio, ni seguridad, ni tasa de comercio al municipio. No tienen horarios fijos para atender a los clientes. Son la opción ideal para quien quiere trabajar en casa, acomodando horarios familiares con laborales. Y, de la mano de los teléfonos móviles y tablets, permiten también manejar el negocio desde cualquier lugar, en cualquier horario.

Ésas son algunas de las ventajas que han encontrado pequeños emprendedores para vender lo que saben hacer. La escala, en la mayoría de los casos, es pequeña, aunque suficiente para que muchos puedan vivir del comercio sin estar atados a una vidriera y un mostrador. Sólo se requiere una computadora y una conexión a Internet.

El gran cambio de paradigma vino de la mano de Facebook, único canal de ventas para la mayoría. “Hay cada vez más gente que lo hace porque Facebook bajó la barrera de acceso a la posibilidad de crear una página web sin conocimiento técnico”, apunta Juan Manuel Lucero, titular de la Diplomatura de marketing digital de la Universidad Blas Pascal.

La Nota completa de Laura Gonazlez en La voz del Interior >>

Captura de pantalla 2016-03-19 a las 10.00.37

Leave a Comment