Me toca lidiar con un diseño que se resiste a ser terminado, se retuerce y desdibuja entre puntos, comas, corchetes, arrobas y hacks para Internet Explorer. La hoja de estilo, a la cual no le importa que sea la una de la mañana y todos tengamos ganas de irnos a dormir, mi mano, mi espalda y sobre todo, mi mi o mi yo. Uséase, diría un amigo español exportado a EEUU como profe invitado de una escuela (si supieran…), uséase, diría, pues porqué dejas ya eso, coño….
En fin, el sentido del deber y cierta urgencia por cerrar algunos proyectos grandes, interesantes y complejos hace que en vez de acostarme, tirar el mouse por la borda y enroscarme en la almohada busque el disco del Köln Concert, lo ponga, y en un rato los corchetes y los puntoycoma hasta me parezcan con onda.
Si algún día existen los viajes en el tiempo, por favor, busquenme el 24 de enero 1975, entre el público, en Alemania.

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