Es una época de fulgor para el diseño.
No solo por Internet. Gracias por eso. Ni por los PDFs de los libros que de cualquier manera no íbamos a poder comprar, ni por la tableta gráfica de cientocincuenta dólares. Tampoco.

Una  época de belleza, simplicidad e innovación. Estándares que podemos apreciar en la nueva producción visual contemporánea, ya sea en productos editoriales, de consumo masivo o en el diseño de interfaces que potencien y animen la interacción entre los habitantes del planeta, como Facebook.

En los últimos diez años, nunca la disciplina había estado tan abierta a cruzar límites como ahora, cruzando los límites de su incumbencia hacia tierras como el motion graphic, el grafitti o el visual mapping.

Marcelo Pellizo, pionero en el desarrollo de espacios para la conexión entre diseñadores mediterráneos y director de Espacio Canvas, comenta al respecto: “Creo que el diseñador gráfico de hace un par de décadas atrás, está mutando a un diseñador que maneja la comunicación de una forma más estratégica desde su visión de director de arte, más allá del soporte en donde se plasmen sus mensajes. También es notoria la colaboración con profesionales de otras áreas, que antes eran solo proveedores y hoy son socios estratégicos en el desarrollo de las comunicaciones.”

Nuestra ciudad fluctúa entre el caos visual urbano y la vanguardia gráfica espontánea, no sistemática, ni promovida. Si bien el impacto global de productos como el Iphone o Ipad, donde el diseño es el producto está educando a todo el planeta sobre la diferencia de pensar el diseño como parte integral de la estrategia (de marca, de producto, institucional), vivimos en un entorno donde se evidencia la falta de visión e inversión empresarial y gubernamental del valor del diseño no solo como el componente que adorna el mensaje, sino como parte integral del mismo, y potenciador de la comunicación.

Es en este sentido que Victoria Solís, directora de la Licenciatura en Diseño Gráfico en UBP señala: “[los] ciudadanos ya no pueden distinguir  la información indispensable en este maremágnum de imágenes. La propia ciudad cuya arquitectura ha desaparecido bajo las marquesinas y carteles. Hay gigantografías más grandes que los edificios que las sostienen.”

Sin embargo, al caminar por el barrio Nueva Córdoba es posible contemplar una de las muestras más claras de la toma de la esfera pública por parte de colectivos de diseñadores y artistas independientes, que han dejado su huella en decenas de murales urbanos, graffities, que pueblan las calles, cambiando las pintadas políticas por un colorido y vívido arte urbano.

En el interminable devenir en la ciudad entre innovación y conservadurismo, del cual el diseño no está exento, entre el  laissez faire falto de ideas e iniciativas editoriales novedosas pero poco autosustentables. En parte por la falta de anunciantes que apoyen las iniciativas locales, en parte por la falta de gestión que suelen adolecer algunas iniciativas independientes. En el ámbito editorial, podemos destacar la recientemente desaparecida Circuz, la genial Dada Mini, así como Ciudad X y Deodoro, publicación de la UNC; propuestas que permiten vislumbrar un panorama alentador y vibrante, en cada una de sus facetas, del diseño local.

Paralelamente debemos destacar ciertas iniciativas del gobierno, como la creación del Nodo de Diseño Córdoba, que es un aporte a la investigación, el diseño y la innovación en diferentes sectores productivos. Constituye de por si un hecho auspicioso, que como dice Solís “da cuenta de una mayor conciencia local sobre la importancia del diseño y de su inclusión en los sistemas de producción”.

Esto debería impactar en la cotidianeidad del diseño loca, donde hay una marcada desconexión entre los profesionales, sin ámbitos comunes de discusión que potencien la actividad. Señala Pellizo “Córdoba creo que ante todo lo que se necesita es organizaciones de diseño que puedan nuclear y representar al diseño de Córdoba: Ya sea en formato asociaciones, fundaciones, etc.”.

 

Conforme la tendencia hacia el valor del diseño crece  en el mundo, Córdoba ha ido sumando formación con carreras universitarias y diversos centros de formación. Desde una perspectiva puramente herramental, teórico/prácticas hasta lecturas históricas en torno a la tipografía en espacios como Carácter Tipográfico, nuestra ciudad cuenta con decenas de espacios de enseñanza, discusión y práctica .  Pero si bien la oferta ha potenciado un gran incremento en la cantidad de profesionales, que han ido creciendo de manera exponencial, Córdoba sigue esperando a que este know how se traduzca en una producción visual más consistente, a nivel de productos, públicos y privados.

El diseño como decisión

Es por ello que es necesario destacar la experiencia del Centro Cultural España Córdoba, que en los más de diez años de vida ha sabido construir un espacio de celebración del diseño de vanguardia y de un impacto histórico que aún sigue vigente.

Si bien en el momento de la apertura del CCEC Córdoba ya contaba con ciertas instituciones con una comunicación consistente y fuerte impronta del diseño, como el Instituto Goethe (y el estudio Di Pascuale detrás de él), la innovación del CCEC partió desde una visualidad imaginativa, poco convenional e innovadora.

Pero a lo acertado de trabajar profesionalmente con la visión de una agencia (Brokers) y un diseñador brillante (Octavio Martino), se suma la decisión institucional de invertir una parte importante del presupuesto en la comunicación, colocando además al diseñador en un rol central: Integrándolo al concepto de gestión.

A su vez, Pancho Marchiaro, actual director del centro, señala que la ruptura gráfica producida por la agencia/diseñador “impusieron” e “impulsaron” la innovación del Centro, en una retroalimentación creativa inédita.

Por otro lado, la fractura imaginativa que impuso Octavio Martino a lo largo de años, visible en piezas como (almodovar o  farenheit, incluirlas) generaron un enorme impulso a la utilización del diseño en ámbitos institucionales locales, como Cineclub Municipal, quien a través de Cecilia Picco (Chux) pudieron darle el viso de modernidad que hoy también puede apreciarse por ej. en el departamento de Diseño Municipal o en la comunicación institucional de la Universidad Nacional de Córdoba.

El CCEC  fue caldo de cultivo del mejor diseño local, donde además del ya mencionado Martino, pasaron estudios como Asistencia Creativa, y diseñadores como Santiago Guerrero y Diego Roia, imponiendo en cada nueva etapa su visión original y creativa. Y esta apuesta por el diseño como motor de la innovación lo posicionó como una de las instituciones culturales de referencia en el país e Hispanoamérica.

Esta ciudad necesita del diseño, de los diseñadores. De su pensamiento abstracto, del orden, de la belleza que surge de él.  Esta experiencia ejemplar debe ser replicada, consistentemente. Plagiar el gesto, la voluntad, el riesgo.

La vía pública

La ciudad se despertó con asombro. El ícono de la ciudad, la cañada, recobró por unos días el brillo que la escasez de agua se esmera en quitarle. Miles de delfines aparecieron “flotando” en la cañada, sin previo aviso. Durante algunos días, la campaña incógnita funcionó perfectamente. Los turistas y cordobeses se apiñaban por desentrañar este millar de animales/globo que mirados desde una cierta distancia parecían saltar por sobre el –escasa- agua que circula por la cañada.

Esta acción, ideada por la agencia Furia (de Bs. As.), junto con una apuesta conceptual y gráfica muy intensa, y por sobre todo, osada, constituyeron uno de los fenómenos de mayor impacto de los últimos tiempos en nuestra ciudad.
La combinación inteligente de vía pública, intervenciones en la ciudad, y una flota de automóviles, sumado a la campaña de Tv posterior, lograron posicionar a la marca y crear una pequeña brecha no solo entre la marca y su competidor, sino entre esta marca y todo el ecosistema de empresas y marcas locales.

Siguiendo con 1882 otra campaña / intervención que resultó interesante fue la de 1882 Recaldes, donde la figura del deportista recién fallecido fue integrado en un entorno de las sierras, en ocasión del Rally Mundial.

Hace pocos meses, Nuevocentro desarrolló junto con la agencia Mate una interesante campaña donde mezclan, moda, ciudad y un lirismo visual poco frecuente. Patio Olmos, por su parte, y de la mano de la Agencia Romero Victorica, realizó un muy interesante experimento a los carteles en su campaña “Festejá el color”, donde a partir de una piezas de vía pública en negro, convocaron al colectivo Casa Fango para para que con grafitis dieran vida a los carteles, interviniendolos y creando nuevas obras a partir de ellos.

Y llevando la intervención gráfica al extremo, en una acción destinada a promover una nueva línea de zapatillas, la marca Fuencarral intervino directamente las calles con un colectivo de Street art, grafiteros, dj’s, pintando directamente huellas de las nuevas zapatillas sobre la vía pública, lo cual les valió –al ser captados por cámaras de video- ser demorados por contravenir las ordenanzas públicas.

Hoy, la tecnología es el recurso utilizado para producir ese efecto de sorpresa -que debido a la acumulación histórica de publicidades se ha perdido- Bluetooth, led’s, sensores, altavoces que se activan con el paso de un peatón, son recursos de vanguardia que integran gráfica tradicional y nuevos gadgets, son válidos para llamar la atención.

Sin embargo, un complejo mix de falta de inversión y falta de riesgo, hace que en la ciudad sigamos careciendo de propuestas innovadoras, dependiendo siempre del enorme esfuerzo de las duplas creativas para poder crear acciones que careciendo del presupuesto necesario –que en otras latitudes como Brasil son la base sobre la cual se cimenta la creatividad y las producciones- tengan el impacto que toda comunicación necesita para capturar ese pequeño gran tesoro, cada vez más escaso en nuestros días: un brevísimo, pero intenso, segundo de atención.

CENTROS DE FORMACION EN DISENO

Universidad Blas Pascal: Licenciatura en Diseño Gráfico
IES S21: Diseñador Gráfico y Publicitario / Administración de Empresas de Diseño / Diseño de Multimedios
La Metro: Tecnicatura Superior en Diseño Gráfico y Publicitario / Tecnicatura en Diseño Interactivo
Mariano Moreno: Diseñador gráfico publicitario / Audiovisual /  Web
Aguas de la cañada: Técnico Superior en Diseño gráfico

CAPACITACION

Espacio Canvas: Talleres de tipografía experimental, packaging, animación, indumentaria, toy art.
Carácter Tipográfico: Talleres de caligrafía experimental, encauadernación, práctica tipográfica.
Centro Kandinsky: Taller de diseño gráfico, diseño web, moda e indumentaria, gráfica digital.

Showing 4 comments
  • JM
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    La acción de los delfines en la cañada fue realizada por la agencia Furia.

    • admin
      Responder

      Muchas gracias por la correción. Saludos!

  • Esteban Cervi
    Responder

    Excelente post.

    Queda favoriteado 🙂

    Saludos!

    • admin
      Responder

      Gracias Esteban, saludos!

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